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Parte 5 de 5

Lo que me mueve

Lo que me mueve es la gente, la ciudad que me abrió sus puertas y mi familia. Aquí te cuento en lo que creo.

Víctor Armando abraza a una señora en un encuentro con la comunidad

La gente

Quién he sido. Donde he trabajado, lo primero han sido las familias que más lo necesitan: madres cabeza de familia, abuelos, niños, personas enfermas y con discapacidad. En San Sebastián creamos la Oficina de Atención al Pueblo, abrimos la casa de paso para quienes venían a Popayán a una cita médica y sacamos adelante el primer proyecto de vivienda del municipio.

Mi presente. En Popayán he visto de cerca cómo viven miles de familias en asentamientos y barrios informales. Por eso trabajamos en las rutas para legalizarlos y caracterizamos 924 hogares: un barrio legalizado puede recibir acueducto, alcantarillado, vías, escuelas, parques y vivienda.

Mi futuro. Quiero que los recursos de la ciudad lleguen primero a quienes más lo necesitan. Conozco cómo funciona el Estado por dentro: sé dónde están los recursos y cómo traerlos para que las soluciones lleguen a tiempo.

Víctor Armando de frac en una procesión de Semana Santa en Popayán

Mi ciudad

Me llena de orgullo Popayán: su historia, su Semana Santa, su comida y su universidad. Es la ciudad que me recibió y la casa grande del Cauca, donde nos encontramos las colonias de todo el departamento.

Popayán es una ciudad de oportunidades. Viene una etapa decisiva: la doble calzada Popayán–Cali, la variante de la ciudad y la vía Timbío–El Estanquillo van a acercarnos al país. Tenemos que prepararnos para atraer agroindustria, industria y empresas que generen empleo.

Popayán debe trabajar como una sola región con Timbío, El Tambo, Piendamó, Totoro, Puracé y Cajibío. Tenemos buena tierra para producir alimentos y materias primas, y un nuevo Plan de Ordenamiento para crecer en orden.

Víctor Armando con su familia

Los míos

Mis hermanos me enseñaron que nadie sale adelante solo: los mayores estudiaron primero y nos dieron la mano a los menores.

Mis cinco hijos son mi orgullo. Crecieron en Popayán y siempre han estado cerca de mí.

La fe en Dios nos ha acompañado siempre, y mi familia me ha apoyado en todos los caminos que he emprendido.

En lo que creo

Conversemos